Lucía González Ruiz
Otros cursos y formaciones:
Llevo más de 20 años trabajando en el ambito socioeducativo y más de 10 como consultora gestalt:
“Y cuando tengo que decidir y lo externo me confunde, me agarro a mi guía
interna.
Esto es lo me sucedió una vez finalizados mis estudios de bachillerato. Tenía
que decidir la línea formativa que quería seguir. Nos dieron muchas opciones y
dentro de las opciones otras más … y yo solo oía ruido.
Así que paré y me escuché: “a mí lo que me realmente me interesa son las
personas, lo que sienten, como se relacionan …” Así inicié mis estudios en el
campo de lo social.
Cuando tenía unos 20 años, entré en una crisis, que movió las estructuras
conocidas hasta entonces, todo se tambaleaba. Comencé mi proceso
terapéutico de corte humanista y gestáltico, me fascinó, y desde aquél día inicié
mi formación en Terapia Gestalt y disciplinas afines, en el que sigo
profundizando.
No puedo estar más agradecida a lo que vivido, experienciado y aprendido en
este caminar. Me ha permido el encuentro honesto conmigo misma y con el
otro.
Cada vez más enamorada de esta mirada terapéutica, sigo amando el
encuentro y acompañamiento a las personas a hacia una transformación
profunda, poniendo el respeto y la mirada amorosa que yo he recibido.
No se me ocurre una profesión más bella y más nutritiva”.
Lucía González Ruiz
Otros cursos y formaciones:
Llevo más de 20 años trabajando en el ambito socioeducativo y más de 10 como consultora gestalt:
“Y cuando tengo que decidir y lo externo me confunde, me agarro a mi guía
interna.
Esto es lo me sucedió una vez finalizados mis estudios de bachillerato. Tenía
que decidir la línea formativa que quería seguir. Nos dieron muchas opciones y
dentro de las opciones otras más … y yo solo oía ruido.
Así que paré y me escuché: “a mí lo que me realmente me interesa son las
personas, lo que sienten, como se relacionan …” Así inicié mis estudios en el
campo de lo social.
Cuando tenía unos 20 años, entré en una crisis, que movió las estructuras
conocidas hasta entonces, todo se tambaleaba. Comencé mi proceso
terapéutico de corte humanista y gestáltico, me fascinó, y desde aquél día inicié
mi formación en Terapia Gestalt y disciplinas afines, en el que sigo
profundizando.
No puedo estar más agradecida a lo que vivido, experienciado y aprendido en
este caminar. Me ha permido el encuentro honesto conmigo misma y con el
otro.
Cada vez más enamorada de esta mirada terapéutica, sigo amando el
encuentro y acompañamiento a las personas a hacia una transformación
profunda, poniendo el respeto y la mirada amorosa que yo he recibido.
No se me ocurre una profesión más bella y más nutritiva”.